El sonido de los tambores

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El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Mar Jun 05, 2018 6:18 pm

El verano se había apoderado del hogar de una exótica familia, los pequeños estaban emocionados con sus trajes de baños corriendo por todos lados, tirándose entre ellos con pistolas de agua. Tal vez esa vez que Lolita jugo con ellos a la guerra los hizo reinventar sus travesuras.

En otra habitación se encontraban unos ojos rojos abriéndose, tenía el cabello revuelto en su rostro, era una fémina que se estaba despertándose, dormía en el pecho de un pelirrojo que parecía dormir más sabía que estaba despierto, puesto que si uno de ellos dormía el otro despertaba. Tenía puesto su pijama especia de bailarina arriba de una carta. Esas hebras plateadas se deslizaban por su cuerpo gracias a su movimiento.

Con sus manos se había acomodado su cabello hacia a un lado, mirando fijamente al contrario que parecía tener los ojos cerrados. No dijo nada, su vida sexual no había avanzado desde aquella vez, se dedicaba a cuidar a Joker quién apenas se había recuperado. Le acaricio el rostro a sus esposos, la delicadeza con la que lo trataba. Esperaba cada día el castigo que él le había prometido, al haber cometido tal imprudencia. Aprovechando que no se movían toco su frente con la del contrario, agradecía cada vez más a la luna de tener a su mano con ella.

Se alejó ahogando las ganas de sentir la calidez de la piel entre ambos al unir sus labios. Solo deslizo su dedo índice entre ellos para recoger un poco de saliva, la cual después lamería una vez se levantará. Se decidió a vestir, ahora con un simple vestido, hacía calor por lo cual prefería estar fresca y dejo a su marido en la habitación.

Tal vez nadie notaría que tenía las mejillas sonrojadas ante su acción de saborear a su marido de una manera… para ella; tan descarda.

Para distraerse hizo de comer lo que le gustaban a sus hijos. Iba conociendo mejor a los mayores, cada vez estaba más cercana a ellos o eso al menos ella pensaba y estaba bien, puesto que eso le daba consuelo.

Una vez la noche caía como cada noche; nadie le decía nada, por lo que simplemente caminaba entre las montañas rocosas, una vez llegaba a una especie de cascada ella se dedicaba a bailar, jugando con el agua como si fuera su compañero, muchas veces imaginando que el agua que se deslizaba por su piel perlada era realmente aquel cuerpo del pelirrojo que poseía a sus dos maridos.

Sus poderes habían sido muy lentos en reconstruirse, si se regeneraba pero no a la misma velocidad que antes, aunque poco a poco se iba recuperando. Se había asegurado que nadie se diera cuenta, no quería preocupar a nadie por pequeñeces. Más salía por ahí aplaudiendo, brincando y mojándose ante el calor que recorría el lugar.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Sáb Jun 09, 2018 10:00 pm

Mientras Natalia disfrutaba del agua, una extraña fuerza la empuja contra la pared de la cascada haciendo que el agua de esta caiga directamente sobre su rostro, como si quisiera ahogarla, pasaron algunos segundos asi, una presion invisible se ejercia con fuerza en el estomago de la albina para que no pudiera moverse mientras el agua seguia cayendo violentamente sobre su rostro, hasta que de la nada se escucha una muy familiar carcajada — jajaja debiste leer el pronostico del tiempo antes de salir Nat-chan — menciona Joker lo cual de por si era raro, se suponia que dormia, pero estaba caminando hacia ella con una gran sombrilla roja con gris; el arlequin se coloca frente a ella evitando que el agua siguiera cayendo sobre su rostro al cubrirla con la enorme sombrilla mientras muestra igualmente una sonrisa enorme mirandola a los ojos — la luna esta brillante, como una enorme pelota brillante... demasiada luz — sonriendo aparece una cadena de pequeñas bolitas pegadas, identica a la que tenian los focos antiguos que al tirar de ellos se apagaba la luz, solo que este daba la ilusion de estar pegado a la luna

Joker tira de esa cadena y entonces todo se pone oscuro como si hubiera apagado las luces — bañandote en un sitio asi sola sin que estes recuperada aun... sigues haciendo estupideces — dice en un tono serio Slevin o al menos esa era su voz, entonces justo a un lado de ella se logra ver una silueta de alguien con uniforme militar que oprimia con fuerza su pecho paralizandola — no seas duro con ella, Nat-chan solo buscaba diversion, pero no sabe como buscarla, su diversion no suena divertida, pero tampoco suena por que no es musica o sonido, asi que no se escucha, pero si escuchamos entonces... ¿que se supone que hago aqui? jajajaja — dice Joker comenzando a reirse, apareciendo su silueta en el otro lado de Natalia — sera mejor que larges estupido bufon, solo tenias que envolver esto en oscuridad, ya lo hisiste, ahora largate a dormir — menciona Slevin molesto pero solo recibe una sonora carcajada como respuesta

— Nat-chan me pertenece tambien a mi, no te dejare solo con ella o te guardare en mi estomago jajajaja — rie a carcajadas el arlequin — intentalo y te cerrare tu estupida boca para siempre... — el arlequin se echa a reir pero rapidamente se mueve frente a Natalia besandola en los labios metiendole la lengua para comenzar a juguetear con ella, hasta que el arlequin es retirado con brusquedad por Slevin quien toma de las muñecas a Natalia colocandole dos brazaletes de un extraño metal que la pegan con fuerza hacia la pared o lo que hubiera detras ya que todo seguia a oscuras, hecho eso el carcelero la besa en los labios tambien, pero sin la desesperacion de Joker, si no de una forma mas tranquila, haciendo notar que no tenia prisa, la tenia en sus manos, al menos hasta que tambien fue retirado con fuerza ahora por el arlequin — Oh Slevin tonto, Nat-chan es solo para arlequin — dice en un tono de comercial de cierto conejo del cereal

Ambos seres se quedan de frente fijamente o eso se notaba por sus siluetas lo cual ademas del ojo de cada uno y sus dientes, era todo lo que se veia, luego ambos ojos (uno de cada uno) se posan hacia Natalia, rapidamente Joker se prende del pecho izquierdo de Natalia, tomandolo entre sus fauces, lamiendo rapidamente mientras chupa aquel pezon rosa con sus labios, al mismo tiempo Slevin se prende del pecho derecho de Natalia, atrapandolo con fuerza en sus labios, succionando de aquel mientras lo acaricia con sus manos, mordiendolo ligeramete. Joker mientras seguia disfrutando de uno de sus senos lleva las manos a las piernas de la licantropo, deslizandolas de arriba a abajo por sus muslos, apretandolos con fuerza llegando a clavar ligeramente las uñas, por su parte Slevin las deslizaba por la espalda de Natalia bajando lentamente hasta su culo, apretandole las nalgas con fuerza tambien, dejando que sus dedos se marcaran en esa parte
— ¡ERES MIA! — — ¡ME PERTENECES! — gritan al unisono levantando ambos la mirada observandola fijamente a los ojos

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Dom Jun 10, 2018 10:04 pm

Estaba una joven albina en una noche estrellada, bailando en el agua de una cascada, dejando que el líquido se convierta en un espejo, reflejando cada uno de los astros. Para ella era o más parecido a dibujar con los pies en la galaxia. La luna estaba oculta detrás de unas nubes pero no la hacía sentir triste, estaba feliz sintiendo lo fresco de aquel elixir, además de que poco a poco, como si fuera una carpa aquel bello ser blanquecino daba entrada en escena. Aquellas gotas reflejaban la luz, parecía por un instante que ella estaba en el universo, deleitando a los planetas de su presencia. Hasta que algo la empujo. Era tan fuerte e invisible que, violentamente, la golpeo contra la pared donde caía la cascada. La fuerza del agua la aturdía y le daba la primicia. Si no salía rápido de ahí se ahogaría.

Escucho la voz de un ser conocido, su corazón bombeo por adrenalina, por miedo, por una seducción que ella no entendía, como en un momento asi podría sentir. Fue cuando se abrió el agua dejando ver a su marido más loco, con una sombrilla, seguramente mágica puesto que estaba segura que una sombrilla normal no podría sostenerse ante la furia de aquel líquido cayendo de golpe.

-Joker…- murmuro a lo bajo, mientras se limpiaba la cara de aquel líquido transparente, para mirar esa manera de actuar, tan inusual. Entonces, una vez apago la luna. Todo se volvió negro.

Entre la oscuridad se podría, apenas, ver siluetas, ella sentía ahora la mano de alguien y sus ojos vislumbraron a un extraño ejerciendo presión. La albina intento quitárselo encima con ambas manos, si apenas podía moverle un solo dedo. Escucho su voz. Se paralizo. Abrio los ojos de sobremanera, asustada de escuchar a ambos.

-¿Qué…? ¿Slevin? ¿Joker? ¿Por qué… están separados?- se pregunto con temor, más en cambio los contrarios parecían más ocupados peleando entre si. Escucharlos la alertaban, era como si supiera que iba a sufrir. Cerro los ojos aun sosteniendo, temblorosa la mano de aquel que la estaba intimidando.

Entre tanta pelea, la fémina intento mantenerse en silencio, como si asi se olvidaran que estaba ahí. Slevin la solto, ella aprovecho para deslizarse más, en un segundo, se encontraba el bufón frente a ella, ella podía olerlo, pronto sus labios se juntaron con el más loco de sus maridos, besándola con desesperación, a ella le costaba seguirle el paso, su aliento se estaba entrecortando. Estaba completamente roja, sus manos se colocaron el pecho del contrario, no hizo nada, solo dejo que pasara hasta que sintió que el tercero en la habitación los separaba bruscamente, asi mismo, de la misma manera, tomo las muñecas de la albina y escucho un “clic”. Tenía algo en sus manos, una pulsera o algo así que la obligaron a mantenerse en su lugar con las manos elevadas.

Por más que ella intentaba quitar las manos de a superficie vertical le parecía más y más complicado, seguro sería más fácil si tenía sus poderes al cien porciento, más no era el caso -¿Qué pasa aquí? ¡Sueltenme!- se quejó, estaba temblando, todo era demasiado extraño, estar en un lugar completamente oscuro, a sus esposos separados, sin poderes. Sintio los labios del carcelero, la estaba besando suavemente y eso la hizo estremecer, ella acepto ese gesto, la tenía en sus manos y ella no podía evitar sentirse encantada por ese hecho, por ese simple gesto que decía “Estas en mis manos”. Entonces fue separado nuevamente de la fémina, ahora por el más sonriente de sus maridos.

Ese momento se volvió un poco tenso, ambos estaban mirándose fijamente, ella podía solo mirar sus ojos y sus dientes, uno sonriendo, otro con una mueca de desagrado. Estaba asustada, no podía evitarlo, sobre todo cuando la miraron y se abalanzaron sobre ella. La mujer intento salir corriendo en balde. Tenía su cabello blanco y largo mojado, su vestido blanco dejando ver sus pezones blancos y su ropa interior blanca que apenas dejaba ver sus bellos pálidos de mujer en la zona intima. Por lo cual les fue muy sencillo dar con sus pechos.

-¡Basta!- grito de pronto, sintiendo como sus maridos tocaban su cuerpo al mismo tiempo, no podía evitar cerrar las piernas con fuerza, estaba exitada, no podía evitarlo, eran los seres de quien estaba impregnada y además, era una loba, ese tipo de seducción funcionaba. Intentaba mover sus manos en balde, no lo entendía, estaba jadeando, estaba avergonzada y asustada al mismo tiempo.

Cerro los ojos ladeando el rostro, mientras sus lagrimas salían de sus cuencas, no podía evitarlo, en ese momento era una hembra como otra. Estaba desprotegida, en las garras de sus machos, estaba con los seres que tomaron bestialmente su cuerpo en su momento, que ella amaba con toda su alma. Sentía las caricias de sus amados y eso la desarmaba, necesitaba huir, tenía mucha adrenalina y no podía evitarlo pero no podía. No sabía si sus lagrimas eran de vergüenza, felicidad, de emoción, de miedo o tal vez todo junto.

-Quiero despertar- murmuro pensando eso con más fuerza, sintiendo las fuertes manos de sus amados marcando su cuerpo, su corazón bombeaba con tal rapidez que creía, iba a reventar y morir ahí mismo -¡Señor Lobo!- grito de repente, era como cuando una loba llamaba a su madre, como si llamara a su manada para que la salvaran.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Mar Jun 12, 2018 11:19 pm

Ambos seres continuaban con las caricias, fuertes caricias mutuas hacia la licantropo, en ese momento la chica en desesperacion gritaba que era un sueño — estas despierta Nat-chan tontita, si esto fuera un sueño yo podria volar... bueno puedo volar, pero no por que sea un sueño, si no por que... no se, nunca me lo eh preguntado por que puedo hacer tantas cosas jajajaja — comienza a carcajearse dejando unos segundos el pezon de Natalia, unicamente para en cuanto termina la ultima carcajada, volver a ocupar el sitio sobre el pezon, chupandolo con fuerza, mientras Slevin preferia ignorar las palabras de Natalia, al menos eso hacia hasta que escuchar nombrar a Lobo — ese sucio ser no puede hacer nada aqui, estas en nuestros dominios, nada puede entrar o salir sin que nosotros lo deseemos — responde en un tono firme y autoritario, completamente seguro en sus palabras para que no quedara duda alguna de lo que decia y al igual que Joker, en cuanto termino de pronunciar dichas palabras, se prendio del pezon nuevamente de la licantropo, mordiendo sus pechos para marcarla, algo que Joker emula pero este siendo mas descuidado llegando a clavar sus dientes haciendola sangrar ligeramente.

Esto hace que Slevin lo tome de la quijada con fuerza apretandola, haciendo que abra la boca y lo empuja, pero antes de que toque el suelo, Joker aparece a un costado de Slevin carcajeando — se mas cuidado estupido bufon, aun no se recupera del todo — reprende Slevin a Joker — Nat-chan puede resistir, nuestra esposa aguantara eso y mas jajaja — comienza a reir como siempre el arlequin, quien mientras sigue riendo comienza a quitarse la ropa hasta quedar completamente desnudo con excepcion de su gorro, acto seguido mostrando una mueca de molestia, Slevin pasa a hacer lo propio tambien, de igual forma quedandose unicamente con el gorro militar, asi que ambos esposos se encontraban ya desnudos frente a su esposa, a la cual y entre ambos sin perder tiempo comenzaron a quitarle la ropa, mientras Slevin la desprendia de su vestido, Joker hacia lo propio con la ropa interior de esta, usando sus dientes para luego comersela, mientras que Slevin doblaba perfectamente el vestido dejandolo a un costado

Ahora si ya los tres se econtraban desnudos, ambos al mismo tiempo se acercan a Natalia inclinandose frente a ella, Slevin toma la pierna derecha mientras que Joker hace lo propio con las izquierda, ambos las levantan colocandola sobre el hombro de cada uno respectivamente, haciendo que de esta forma quedara expuesta su intimidad ante la mirada de sus dos esposos, ambos acomodan sus rostro de forma que Joker comienza darle largas y muy rapidas lamidas en su clitoris, mientras que por la parte de abajo, Slevin se encargaba de jugar con la lengua en su entrada, para despues meterla en su interior al tiempo que Joker atrapa el clitoris de Natalia con fuerza usando sus labios, comenzandolo a succionar, ambos compaginados a la perfeccion sin dejar las caricias cada uno en la pierna respectiva que tenian sobre su hombro

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Jue Sep 20, 2018 11:37 pm

La mirada rojiza de la chica que normalmente era tan fría ahora estaba expresando miedo, sus maridos la tenían contra para la pared, amarrada y colaborando, no sabía exactamente por qué de repente hacían esto. Mas las palabras del más autoritario la hicieran temblar, no, no era un sueño y nadie podría ayudarla. Sus lágrimas salían, como asomándose para ver el chisme. Al final solo ladeo el rostro, cerrando con fuerza los ojos mientras sentían las lenguas pasar por la delicada aureola o la punta. Cosquilleaba y eso la estremecía. Hasta que sintió un dolor profundo en el seno.

Apretó la quijada, aguantando el dolor. Jocker le había hecho daño en un pezón, ella tembló, seguro se darían cuenta de que no cicatrizaba tan rápido, aunque en ese momento no le dio importancia, estaba entre sus garras, eso era lo que más temía.

No entendía mucho, estaba muy oscuro incluso para ella, más escuchaba y comprendía que se desprendían de su ropa, cada vez se ponía muy roja, nerviosa, ansiosa.
Más temprano que tarde, aquellos pelirrojos, al unísono, comenzaron a quitarle la ropa con tal despreocupación que asustaba a la fémina. No sólo eso, la levantaron para dejar al descubierto su intimidad, esa parte tan privada estaba tan cerca de sus narices qué podía sentir como respiraban. Se estaba excitando y avergonzando. Estaba tan roja como una manzana y al no poder taparse la cara cerro los parpados apretándolos con fuerza.

-Tengo tanta vergüenza que voy a morir- murmuro muy bajito entre jadeos, ambos estaban estimulándola, cada vez se mojaba más.

-Se los pido… libérenme- murmuro a lo bajo sintiendo que no podía mover los brazos, no podía quedarse quieta mientras estaban dos lenguas en su intimidad - ¿Por qué? - quería decir tantas cosas, quería entender porque estaban separados, en dónde se encontraban, el por qué estaba ahí, el por qué hacían lo que hacían en ese momento, porque en ese lugar en específico, por qué no de la habitación.

-¡No! ¡No más! – levanto la voz, mientras sus mejillas salían de sus ojos, cada vez más intenso, no quería terminar puesto que no anhelaba manchar a sus maridos, si algo la ponía más penosa que lo que pasaba es que pasara exactamente lo dicho. Intento con toda su voluntad evitarlo -¡Por favor…!- grito esto cuando ya no pudo más, su interior se lleno de líquido, empezó a estremecerse fuertemente en un profundo orgasmo. Ella no podía abrir los ojos, estaba sin habla. Tenía tanta vergüenza que quería morir.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Vie Sep 21, 2018 11:59 pm

Ambos seres continuaban compaginando a la perfección aquel sexo oral doble que le daban a la joven bailarina, la lengua de Slevin se movía con maestría dentro de ella, mientras haciendo competencia los labios de Joker frotaban con fuerza el clítoris de su esposa, mientras Natalia no podía hacer nada más que retorcerse de placer — no estás atrapada Nat-chan, esto no es una jaula — menciona Joker haciendo una pequeña pausa en sus lamidas y succiones de clítoris — de una jaula se puede escapar... — dice Slevin dándole a entender que no tenía escapatoria de donde se encontraba ahora, a menos claro que los pelirrojos así lo desearan, lo cual no iba a pasar al menos no en esos momentos. Slevin vuelve a meter la lengua muy dentro de Natalia, mientras Joker mueve la suya con mas rapidez, frotando vigorosamente contra el clitoris, hasta que ambos notan como Natalia no puede contener por mas tiempo el orgasmo, terminando por correrse gracias a aquella combinación tan peculiar de sexo oral.

Ambos pelirrojos se reincorporan colocandose frente a Natalia, Slevin la toma de las muñecas acariciandoselas suavemente, pero despues se escucha un "clic" proveniendo de ambas muñecas, en ese momento algo jala las manos de Natalia con fuerza hacia abajo, haciendola caer de rodillas colocandose a cuatro patas — ohh Slevin-chan, tambien tienes trucos, que divertido jajajaja — comienza a reir el arlequin mientras camina colocandose frente a Natalia, su miembro totalmente erecto se encontraba justo frente al rostro de la albina, mientras que Slevin se colocaba detras de esta, inlcinandose un poco para que su pene quedara a la altura de sus nalgas — no sirve de nada resistirte, en este sitio tenemos todo el control — dice Slevin mientras acomoda su miembro en la entrada de su vagina, al mismo tiempo que Joker hace lo propio pero en los labios de Natalia, frotandolos — algo falta... ah si, que la boca este abierta — rie Joker mientras le ata un liston rojo en el cuello a Natalia apretando con fuerza hasta que abre la boca, entonces le mete el miembro dentro, aflojando al mismo tiempo ya la atadura.

Sujetando del listo comienza a manipular el ritmo de las penetraciones orales; el arlequin, aflojando y apretando cada tanto, mientras esto sucede Slevin la toma de las caderas y comienza a empujar su miembro dentro de la humeda vagina, aprovechando que se habia corrido hacia poco para que de esta forma el miembro pudiera entrar con mayor facilidad, empezando asi a penetrarla, compaginando el ritmo que llevaba Joker, mientras eso pasaba, Slevin siente como Natalia puede poner resistencia asi que sin sacarle el pene, la toca de los tobillos escuchandose el "clic" entonces sus tobillos se quedan pegados al piso con una gran fuerza de gravedad, la cual si bien no llegaba a lastimarla, si la inmovilizaba al igual que a sus manos, quedando de esta forma a merced de sus dos esposos, uno disfrutando de sexo oral mientras el otro le hacia sexo vaginal

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Dom Sep 23, 2018 12:03 am

La mirada de la joven trataba de mirar a sus maridos que la habían dejado, o al menos eso pensó. Fue entonces cuando escucho un clic y cayó estruendosamente en el piso -nghh- se quejó, seguramente en la oscuridad no notarían que su pezón no se había curado todavía o que sus rodillas se rasparon. Sólo escucho a Joker reír mientras se colocaba frente a la joven. Sentía el miembro caliente y con la punta pegajosa pegada en su mejilla.

Estaba muy roja, no podía con su timidez o con el latido de su corazón. No sabía que hacer porque nunca había hecho sexo oral. Hasta que el contrario le amarro algo en el cuello y empezó a meter su miembro en la hendidura húmeda. Podía sentir que el glande golpeaba su campañilla haciendo que diera arcadas y derrama lágrimas. Mientras el contrario la penetraba, eso le dolía, había tardado mucho sin tener relaciones, tal vez por ello más sin embargo no sabía en que concentrarse. Incluso no podía mover los pies -¡Ngh!- ahogaba gemidos mientras volvía con las arqueadas. Sentía que pronto se iba a desvanecer, no tenía como agarrar aire.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Lun Sep 24, 2018 12:54 am

Aquella doble penetracion aumentaba poco a poco conforme los segundos pasaban, el miembro de Slevin entraba con la misma intensidad que el de Joker, cada uno en distinta cavidad — demasiado tiempo sin hacerte mia... sera mucho mas seguido para que no pierdas la costumbre — sentencia Slevin, mientras que por su parte Joker sigue jugando estirando y aflojando aquel lazo, apretando cada vez que el miembro entraba hasta la garganta para que de esa forma el pene se presionara aun mas y aflojando cuando lo sacaba, para evitar que fuera a dañarse de verdad la licantropo, pasaban varios minutos, la intensidad se hacia cada vez mas fuerte, Slevin se aferra de las caderas de Natalia y Joker la sujeta con firmeza, al mismo tiempo ambos acaban por correrse, uno dentro de su vagina inundandola por completo y el otro en la boca, quedandose unos segundos dentro hasta que la ultima gota sale, despues al unisono sacan sus miembros.

Hecho esto ahora cambian de lugar, Slevin se inclina para tomar el liston y desata a Natalia del cuello arrojandole dicho liston a Joker en la cabeza — se mas cuidadoso con ella, imbecil, aun no se recupera del todo, ¿pretendias estrangularla? — Joker toma el liston para luego devorarlo — que aburrido eres Slevin-chan, deja que Nat-chan sea libre, no podra huir, sera libre pero sin escapar... suena raro jajajaja — comienza a reir y entonces se tira al piso boca abajo, mordiendo cerca de los tobillos a Natalia, pero sin tocarla a ella, aun asi se escucha que dos cosas se rompen, Natalia se libera de los tobillos, entonces Slevin da un chasquido con sus dedos y sus muñecas se liberan tambien, por lo que ambos recuestan a la mujer boca arriba.

Joker toma sus piernas y las coloca sobre sus hombros, Slevin por su parte se coloca encima tambien pero con sus rodillas al lado de los hombros de Natalia quedando su miembro encima de su rostro, al mismo tiempo Joker la penetra por la vagina y Slevin le pone el pene dentro de su boca, volviendo a penetrarla pero ahora intercambiando lugares

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Mar Sep 25, 2018 12:00 am

Algún líquido viscoso empezó a cubrir su garganta, era un sabor salado o algo parecido. Lo recibió en la parte más profunda por lo que casi se atragantaba, empezó a toser con mucha fuerza mientras salía un poco de semen, lo demás se lo había tragado. Incluso el tremendo golpe en lo más profundo de su vagina la había adolorido, era su segunda vez, obviamente le iba a doler solo que no podía hacer nada. Hasta que sintió que el miembro del más serio se hincho para entonces descargar algo dentro, el cual, por supuesto empezó a salir como líquido, dejando su intimidad bañada en semen.

Sintió que era liberada y por lo tanto provecho para entonces casi dejarse caer, si no fuera por sus maridos se hubiera hecho daño, estaba jadeando. Tenía las mejillas rojas e intentaba respirar más solo jadeaba. Estaba cubierta de sudor. Intento mirar por todos lados, sólo podía ver sombras más negras que esa oscuridad, la sonrisa de Joker, la mirada asesina de Slevin.

Sintió entonces que tomaba sus piernas, ella pudo saber que el bufón las coloco en sus hombros, más sus manos intentaron deslizarla hacía atrás –No más… - jadeo, pero del otro lado choco contra el carcelero y este exigió meter ese miembro cubierto por semen, jugos preseminales y los fluidos de su propia vagina; en nada más y nada menos que en su boca.

-No… esperen…- suplico para sentir entonces el falo entrar en su boca, apenas si había tomado aire. El de la risa empezó a penetrar su vagina la cual ya estaba llena de semen, otra vez sentía que le dolía el interior, pero le era placentero. Sentir sus manos toscas, el olor de su piel, de su sexo la estaba fascinando… mas no tenía ni la más mínima condición para tener una relación sexual tan intensa. Pronto, al ser tan inexperta sentía que estaba desmayándose, usaban su garganta para satisfacerse, pues bien, tampoco le decían que podía respirar cada vez que podía, poco a poco cerro los ojos y entonces simplemente perdió el conocimiento.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Jue Sep 27, 2018 9:32 am

Ambos pelirrojos continuaban penetrando a la joven licantropo, sin escuchar las suplicas de Natalia, ya que los dos pelirrojos estaban disfrutando tanto como para querer detenerse en esos momento, a pesar de que era obvio Natalia no aguantaria mucho, pasaron mas minutos, pero la velocidad de las penetraciones no menguaba, de echo aumentaba poco a poco mas de velocidad asi como intensidad, debido a esto fue que Natalia no pudo mas colapsandose. Al notar eso, Slevin se quita de encima sacando su miembro de la boca de Natalia, ya que no queria asfixiarla al estarla usando de ese modo estando ella desmayada y claro tambien por que queria probar algo mas, por lo que con ayuda de Joker, levanta a Natalia para este colocarse debajo de ella, le toma de las nalgas abriendoselas y coloca la punta de su pene en la entrada del pequeño ano de Natalia, debido al tamaño de la abertura de la joven tomo un poco de trabajo que entrara, ademas de que Joker no paraba las penetraciones en la vagina de esta. Finalmente Slevin la logro penetrar completamente por el ano.

De esa forma continuaban las penetraciones para la licantropo a pesar de que esta se encontraba desmayada, ademas ahora era penetrada tambien analmente, una doble penetracion por parte de sus esposos, quienes era evidente se encontraban disfrutando bastante del momento, asi pasaron varios minutos mas, donde la iban cambiando de posiciones, pero siempre penetrandola por ambos agujeros, hasta que ambos no pudieron resistir mas y al mismo tiempo terminaron por correrse dentro de ella, uno vaginalmente mientras que el otro analmente — esto fue demasiado divertido... hagamoslo mas seguido jajaja — dice Joker mientras rie al tiempo que le da un beso a Natalia en los labios para luego desaparecer junto con ese mundo de oscuridad donde se encontraban, volviendo con Natalia apareciendo en el rio desnuda en los brazos de Slevin.

— mmmm... creo que se nos fue la mano — menciona serio Slevin quien a diferencia de Natalia, aparecia con su uniforme completo; Slevin toma una manta roja que habia dejado Joker antes de desaparecer y con ella arropa a Natalia para llevarla hasta la casa, ya era tarde asi que por suerte todos los niños estaban dormidos, salvo Sly quien para variar estaba sentado en el borde del techo cuidando todo, unicamente cruzan miradas Slevin y Sly antes de que el primero entre a la casa, asi que entra hasta la recamara que ambos comarten, con mucho cuidado deposita a Natalia en la cama para luego quitarle la sabana roja y colocarse a su lado en la cama, pasando su brazo detras de su cabeza para pegarla a el, quedandose asi cuidandola sin necesidad de el dormirse, solo observandola dormir a ella

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Jue Sep 27, 2018 10:18 pm

La pálida piel de la chica estaba perlada de sudor, tenía moretones, golpes, su pezón había cicatrizado más no se había curado por completo. Algo muy raro en su condición de licántropo de la Luna Llena. Aunque no era tan importantes para sus esposos esta situación, la violaron hasta que no pudieron más, incluso cuando estuvo inconsciente.

Ella se despertó muy tarde, su cuerpo había tardado horas para borrar una simple mordida, cuando en segundos podría cerrar las heridas más graves. No se había recuperado, eso es cierto y no veía mucha solución respecto a eso. Esperar le era frustrante.

Se encontraba levantándose, apoyándose de los codos. La cortina de su cabello decoraba su desnudez, más bien, parte de ella. No sentía dolor a pesar de que fue penetrada por dos hombres, estaba hambrienta y sedienta. Se dio un baño mientras recordaba aquella situación tan pasional. Estaba completamente aterrada, temblorosa se abrazó las piernas mientras el agua caía en su suave piel. No esperaba que fuera diferente, ella era una loba, no le cruzaba en la cabeza que fueran tiernos o que siquiera tuvieran piedad. Sin embargo ¿Desmayarse? Le tenía aterrada.

Una vez termino de asearse hizo de comer y empezó a hacer las tareas del hogar de manera automática, no tenía ni idea de lo que hacía hasta que cada rincón estuvo tan brillante y pulido que podía brillar con mucha facilidad.

Jugó con los hijos menores, aunque era una manera de decirlo, realmente ellos se escondían y ella los encontraba. Con su olfato le era muy sencillo. A veces ella se escondía y dejaba que la encontraran.

No había visto a sus maridos, no sabía que estaban haciendo. Tampoco a sus hijos mayores, a decir verdad. Estaba preocupada por lo que, una vez acostó a los cachorros, se quedó dormida en el sofá. Con la falda tan larga, cubriendo sus piernas blanquecinas y sus pies desnudos; su blusa de tirantes que tapaba sus pezones de color inusual, mas al no tener brasier se notaba la forma de sus senos.

Los pequeños al buscar a su madre, puesto que tenían miedo se acostaron con ella. Sledge se hizo una camita al lado de su madre, La y Lo se durmieron arriba de la loba. Quién extendió su mano para que el más grande en tamaño no se sintiera solo.

La casa empezó a temblar… La loba abrió los ojos, mientras los niños dormían. Algo había en la casa.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Sáb Sep 29, 2018 12:12 am

Al dia siguiente de los sucesos en el bosque, todo transcurria con normalidad en la cabaña, antes de que Natalia despertara, Joker habia tomado el control del cuerpo marchandose de la cama hacia el bosque, seguido por Kuriban y Piroro, mientras que Branwen decide retirarse hacia la ciudad, mas especificamente al centro comercial, queria ver los vestidos y demas cosas lindas que pudiera comprar, Sly al haber estado despierto toda la noche, se encontraba dormido en su habitacion placidamente sin nadie que lo molestara, por que Jester habia salido tambien a la ciudad, en busca de materiales para crear nuevos juguetes, por su parte #4 habia salido al bosque desde temprano para entrenar a sus insectos, Leandro se encontraba tambien en su habitacion recostado en la cama pero despierto, contemplando una foto de Natalia con singular cariño — oh madre... tan hermosa, tan bella, tan unica... — acerca la foto a sus labios dandole un beso a esta.

Amadeus habia salido desde antes que saliera el sol y tanto Reinhardt como Raynard estaban completamente dormidos en la cueva donde hacia tiempo atras, Leandro condujo a Natalia, por lo que de los hijos mayores los unicos que se encontraban eran Leandro y Sly, por lo tanto fueron los unicos que reaccionaron cuando la casa comenzo a temblar, rapidamente Leandro bajo hacia la primer planta para buscar a su madre la cual estaba recostada en el sofa junto a los menores — madre despierta... — dice acercandose a ella no sin antes desvestirla con la mirada observandola de arriba a abajo, pero el temblor se hacia cada vez mas fuerte, por lo que con su camara le toma una foto rapido para guardarla en su coleccion — vamos todos debemos salir de aqui — Leandro toma con delicasa la mano de su madre para ayudarla a ponerse de pie, mientras los tres menores tallandose sus ojos comienzan a reaccionar

— ¿Leandro hermano que pasa? — pregunta Lo mientras bosteza poniendose de pie, entonces vuelve a sentirse el temblor ahora mas fuerte tanto que parecia caerse el techo, enseguida al ver eso, Lo sacude con fuerza a La y a Sledge para que estos despierten, los cuales se ponen de pie rapidamente, en ese momento un enorme puño atravieza la parte superior de casa en forma horizontal, arracando de tajo la segunda planta, donde Sly estaba dormido quedando todo el techo descubierto, esa era la señal definitiva, tenian que salir corriendo cuanto antes de ese sitio, por lo que a toda velocidad salen de la cabaña, topandose frente a ellos un ser gigante con un solo ojo, un ciclope tal cual la mitologia griega lo representaba, el cual habia destrozado la segunda planta, aunque lo que mas preocupaba a los pequeños era que habia pasado con Sly, el sin duda habria tenido que recibir ese golpe, pero no se le veia por ningun lado, tampoco habia rastros de sangre, lo cual de cierto modo era tranquilizador

— Como osas interrumpir la paz de una hermosa dama como es mi madre, me encargare de hacerte pagar por eso, bestia inmunda — comenta en tono caballeroso y heroico Leandro, mientras La lleva su mano a la frente en señal de pena ajena, pero Lo y Sledge lo animan como si de un super heroe se tratara. Leandro voltea a mirar a su madre guiñandole el ojo haciendo que este brille cuando guiñe, claro que esto lo hacia con sus ilusiones, pero en ese momento el ciclope lo aplasta con su pie o eso habria pasado si fuera el real, pero el verdadero aparece detras de su madre mirandole el trasero discretamente — eso estuvo cerca, pero tendras que hacerlo mejor que eso, ¿que te parece si te enfrentas a alguien de tu tamaño? —

Con sonrisa seductora Leandro da un paso hacia adelante y comienza a crecer hasta obtener la misma altura del ciclope, vistiendo ademas un atuendo de samurai — por mi honor hare que pagues la ofrenta de irrumpir la paz de mi bella madre — Leandro aparece una gran espada y la empuña, con ella haciendo un movimiento lo suficiente lento para que apenas pueda eludirlo el ciclope, lo ataca, todos los movimientos de Leandro eran lo suficiente lentos como para que el ciclope los evitara, lo cual intentaba, puesto que este no tenia idea de que se trataba de una ilusion, ademas estaba tan bien hecha que incluso quien conociera este hecho, tendria dudas y por instito evitarian el ataque — tu puedes hermano acaba con el — grita Lo muy animado ya que aquella pelea parecia salida de algun capitulo de los Power Rangers

— Mama... ¿mi hermano Sly estara bien?, su cuarto... — señala la parte superior destrozada de la casa, donde se encontraba la habitacion de este — no preocupes a Mama, La, el estara bien, nuestro hermano no seria derrotado de esa forma, recuerda que es muy fuerte, es como un Papa Slevin pero menos enojon — bromea aunque por dentro estaba muy preocupado tambien, pero debia mostrarse tranquilo frente a su hermana, si ella lo veia preocupado solo la haria sentirse peor, quien no podia disimular su preocupacion era Sledge quien solo miradaba hacia la casa destrozada. El Ciclope comenzaba a verse muy agitado, sudoriento y jadeando, aquella lucha lo estaba agotando demasiado, despues de todo es mas cansado errar los golpes y esquivar, que conectarlos.

El cansancio es tal que termina colocando una rodilla en la tierra, en ese momento Leandro rompe la ilusion mostrandose tranquilamente sentado sobre la rama de un arbol cercano, tomando un poco de te y sin tener una sola gota de sudor — ya hice mi parte, te toca — menciona Leandro mientras aparecen manchas de sangre en la casa, las cuales van formando un camino hasta frente al ciclope, entonces se muestra Sly con varios cortes producto del impacto, el cual al momento de recibirlo, Leandro con su poder cubrio toda la sangre asi como el cuerpo de Sly para que el ciclope se confiara pensando que habia muerto y se enfocara unicamente en la ilusion — irrumpiste mi maldito sueño, destruiste mi habitacion e intentaste dañar a mi familia — aparece su latigo el cual es mas largo de lo normal y con el le atrapa el cuello comenzando a tirar fuertemente de el, empezando a asfixiarlo mientras el ciclope al estar muy agotado no tenia tanta fuerza — maldito... te resistes... Madre, rematalo por favor — grita Sly mirando a Natalia para que esta le diera el golpe final

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Dom Sep 30, 2018 12:00 am

La albina permanece muda al mirar el evento, le parecía sorprendente que sus cachorros por fin pelearan juntos como manada. La hacían sentir muy feliz. La, Lo y Slegde permanecían junto a ella lo cual la hacía sentir más segura.

Una vez miro a Sly se tranquilizó, observó el evento tan agraciado para al final pedirle que rematará a la bestia. Algo en su pecho se emocionó, sentía caliente, tan caliente que sus ojos se iluminaron, permaneció quieta por un instante. Dio media vuelta cargando a La, Lo con un brazo y con el otro tomo la mano del mayor para caminar unos metros. Lentamente la gran cabeza de la bestia había caído, llenando el piso de sangre. No se pudo notar a simple vista aquella acción ejercida por la peliblanco puesto que fue muy rápido.

Una vez terminó aquella situación, la loba miró su hogar, le faltaba la mitad de arriba –Que desastre- murmuró la joven para mirar hacia el frente –Leandro, ayuda a tu hermano. Vamos a la cueva donde nos conocimos, necesitamos proteger a los pequeños – Anunció con voz decidida, mientras caminaba. Claro que ella sentía que estaban siendo observados, no sabía exactamente por quién, pero estaba caminando muy despacio, preparada para un enfrentamiento.

Llegando a la cueva se encontró con el primer hijo de sus esposos. Los niños se fueron encima de este y le platicaron todo lo que había ocurrido. Nat por su parte preparaba tiendas de campaña, una enorme para ser exactos, dentro acomodaba las camitas para sus hijos. Los cuales una vez se cansaron de platicar se retiraron a dormir. La joven ayudaba a curar las heridas del domador de bestias –Gracias hijo. Me tenías preocupada- Admitió para dejar que se recostara en la manta que estaba frente a los pequeños, dejando que el hijo lujurioso se durmiera en sus piernas, la tenía abrazada de la cintura. No pensó por un momento que era algo malo, aunque se sentía incómoda. Sobre todo desde el momento que se enteró que lo defendió de sus maridos. No dejaba que nadie los tocara. No se daba cuenta de lo que ocurría.

-Se durmió- murmuro, parecía confundida, pero dejo que lo hiciera – ¿Era una de sus mascotas? - Pregunto la albina, refiriéndose al ciclope; mirando al pelirrojo a quién le acariciaba el cabello, tal vez era una broma de No. 4 -Se vuelve cada vez más peligroso este lugar y ahora no tenemos un hogar- dijo mientras veía al hijo número uno cerca. No sabía exactamente si estaban haciendo una relación fuerte. Ella les cocinaba, preguntaba cosas y estos parecían distantes. Era por supuesto doloroso, más quería darles sus espacios, nunca intervenía y dejaba que durmieran tranquilamente. Ese era el caso.

-Yo me quedaré velando, descansen- Murmuro mientras miraba en la entrada de la cueva, esperaba que sus hijos los encontraran.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Lun Oct 01, 2018 1:51 am

Reinhardt se encontraba recostado en la cueva leyendo un libro tranquilamente, cuando escucha varios pasos rapidos adentrarse, solamente mira de reojo sin algun intento de ponerse de pie, esperando no fuera algun enemigo ya que le daria peresa tener que destrozarlo ahora que todo estaba tan tranquilo, sin embargo quienes venian entrando eran los menores de la familia, acompañados por Leandro y Sly, ademas de la madre. El albino guarda su libro cuando los pequeños se acercan a el contandole todo lo que habia sucedido, como si de una pelicula de super heroes se tratara, era obvio que les habia gustado presenciar aquello, Leandro lucia de lo mas comodo agasajandose a su madre quien pareca ver todo de forma inocente, Reinhardt decidio omitir comentar algo referente a eso, mientras Raynard perecia divertido con la situacion.

— Leandro estuvo genial y luego aparecio Sly de la nada, pero al final Mami acabo con ese monstruo, fue genial  — comenta Lo muy emocionado mientras La sonrie y Sledge hace ademanes imitando las poses de pelea que habia empleado Leandro, quien yacia dormido sobre las piernas de Natalia, acariciandolas sutilmente mientras babeaba ligeramente, ante esto Sly le da un sape en la nuca — deja de finguir que estas dormido para hacer tus pervesiones, estan los pequeños aqui y ademas... es nuestra Madre, maldito enfermo — dice Sly mirando a Leandro quien se soba la nuca y se esconde detras de Natalia — vamos hermanito no te pongas asi, deberias de buscarte una novia para que calme tu mal humor — bromea Leandro mientras Sly se ruboriza ligeramente ladeando la cabeza — imbecil — refunfuña Sly mientras La, Lo y Sledge rien ligeramente por aquella escena

Reinhardt se pone de pie mientras escucha la pregunta de Natalia — en la familia solo existen tres domadores, #4 el domador de insectos, #7 el domador de bestias menores y Slevin domador de clase Omega — toma su baston caminando hacia Natalia mirandola con tranquilidad, mientras que Raynard se sentia un tanto impaciente — pero un ciclope no es algo que se pueda invocar como a una bestia — dicho esto bosteza un poco, lo cual se veia un tanto raro ya que al tener la mascara puesta con el cierre de la boca, no se distinguia bien dicha accion, en ese momento su mano izquierda abre el cierre de la boca — matemos al hijo de perra que trajo el ciclope — la mano derecha del albino cierra el zipper de la boca — debemos ser cuidadosos, podria ser la misma persona que causo la primer caida de la familia —

Sly enseguida voltea al escuchar eso, es como si hubieran golpeado con mucha fuerza su estomago — no importa quien sea, yo protegere a mi madre de quien sea, aquella vez perdieron pero no estabamos los tres — responde Leandro refiriendose a numero 1, 2 y a el mismo, mientras sonriendo le ofrece una taza de te a su madre — ademas aquella persona no usaba monstruos, pero quiza no recuerden por que estaban aburridos mirando lo que pasaba — se encoje de hombros sonriendo sentandose al lado de su madre para verle el escote — claro que era aburrido, solo ver y no poder luchar, no siempre se tiene la oportunidad de verselas frente a alguien que derroto a Slevin —

Sly en ese momento se pone de pie molesto — no derrotaron a Padre, el se sacrifico dejando atras la mitad de su poder, para que de esa forma los demas pudieramos salir con vida... si no hubiera hecho eso habria vencido estoy seguro — empuña furioso las manos — y todos ustedes habrian muerto — menciona Leandro tomando un poco de te mientras pone su mano en la pierna de Natalia como si fuera un accidente — eso no importa, pelear por cosas que ya pasaron me causa tedio y pereza, pero tal como dice Natalia, debemos mudarnos, esperemos a los demas — los tres pequeños solo parpadean confundidos, ya que no entendian de que hablaban los mayores, claro que esto por que Joker les borro esa parte de su memoria, para poderlos sanar del trauma que habian sufrido

Para esos momentos Jester llega a la cabaña, quedandose unos segundos mirandola por fuera — que raro... se ve un poco diferente la casa... bueno no importa, despertare a Sly con uno de mis nuevos juguetes despertadores que explotan, sera divertido jajaja — entra a la casa corriendo y sube las escaleras para luego... caer de cara contra el piso fuera de la cabaña, puesto que las escaleras habian quedado inconclusas al volar el segundo techo — eso dolio... debio haberme equivocado de cuarto, bueno lo intentare de nuevo — una ve mas Jester entra a la casa, sube las escaleras y... cae de cara, repite esto varias veces hasta que por tanto golpe pierde el sentido quedando inconciente boca abajo frente a la cabaña

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Mar Oct 02, 2018 10:53 pm

Natalia seguia igual de confundida, no sabía lo que pasaba con Leandro, ni lo sospechaba, por lo cual simplemente lo pasaba de largo, le puso más atención al primogénito quién le explicaba la situación y además le daba una pequeña historia de lo ocurrido con Joker, estaba confundida –¿La primera caída? - no era en si un cuestionamiento, más bien como si tomara un punto importante. Miró a los más pequeños, confundidos y ella simplemente los envió a dormir.

-Eviten ese tema frente a los menores-Regaño fríamente la peliblanco, para después escuchar a Sly reclamando – El señor Vergil es un hombre poderoso, sin duda- Expreso la albina para mirar entonces a sus hijos – Sin embargo, esta familia podría ser más poderosa aún, en el momento que todos se unan serán un ser aún más fuerte que él – Expreso con cierto dolor, después de escuchar que Reinhardt, se volvió a sentir fuera de lugar. No se incluyó en esa manada.

Una vez más la peliblanca se quedó dormida mientras era abrazada por su hijo Leandro, obviamente ella no sabía lo que pasaba. Estaba en confianza con su familia.

Al día siguiente se encontró en la entrada con Slevin en la puerta de la cueva, ella se levantó rápidamente para acercarse, no había notado que su hijo estaba muy cerca de su cuerpo. Corrió para colocarse frente a él, veía a los demás arrastrando a Jester, estaba preocupada por él - ¿Qué le ocurrió? - Pregunto para acercarse a él, mas su mano blanquecina se rozó intencionalmente con la mano de sus esposos. Estaba feliz de verlo.

Pasaron dos semanas, ahora se encontraban en el cielo, como si fuera una nube. La joven loba estaba tendiendo la ropa y cuidando a los cachorros de que no se cayeran. Nuevamente había intervenido en el castigo del más pervertido de los hermanos, no permitió que le tocaran un pelo y por ello… habían peleado… nuevamente. Habían “Estacionado” para que ella fuera al pueblo más cercano, compro varias cosas para la comida. Muchos la miraban muy extraño puesto que su apariencia no era “normal”. En medio de la plaza pudo notar una gran turba, se acercó para observar cómo una mujer estaba siendo arrastrada hasta una especie de hoguera.

-Esta mujer se le acusa de traición, se hizo pasar por sacerdote, embrujo nuestra iglesia y denigro el sagrado resiento con prácticas deshonrosas. Gracias al señor Maximiliam pudimos darnos cuenta por fin de este infame engaño y hacer justicia para nuestro señor- La loba observó a la joven llorando mientras veía un ligero bulto en su vientre. Sabía que tenía algo dentro, olía a vida. Tal vez sólo se reflejó, pero no podía permitirlo, no entendía del todo por qué y no espero para dar un enorme salto y tomar a la joven en sus brazos, olvido la comida, simplemente salió corriendo hasta donde no pudieran alcanzarla.

Permaneció muda mientras observaba el odio en la mirada de la contraria, quién la veía fijamente, le dio una patada en el estómago con fuerza, tumbándola –Eres hija del demonio…- la acusó, no estaba del todo lejos, más la licántropo solo se quedó completamente perpleja. La estaba ayudando ¿Por qué la ataca?

-Debes buscar donde vivir… ellos vendrán por ti- La pelinegra de cabello corto apretó la mandíbula.

-¡No tengo a donde ir!- Le grito mientras derramaba lágrimas, los ojos rojos la miraron fijamente y se reflejó en ella.


Última edición por Gray Wolf el Miér Oct 03, 2018 10:02 pm, editado 1 vez
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Miér Oct 03, 2018 9:53 pm

En ese lapso de tiempo habian decidido abandonar aquella cabaña en el bosque, gracias a todos se construyo un nuevo hogar esta vez una carpa de circo flotante, con esta comenzaron a recorrer sobre las nubes las ciudades, manteniendose en movimiento seria mas facil poder escapar sus enemigos, una idea que Slevin habia tenido, no pensaba poner en riesgo a la familia en especial por que ni el ni Joker podrian estar todo el tiempo con ellos cuidandolos y sus hijos mayores no eran lo suficientemente unidos como para poder trabajar en equipo contra una amenaza que superara sus poderes y ciertamente cada vez que alguien amenazaba a la familia era muy poderoso.

En uno de esos trayectos la carpa se estaciono en el pequeño pueblo donde habia estado viviendo Reinhardt/Raynard, este enseguida lo primero que hizo fue ir hacia la iglesia en busca de su mujer, habia pasado mucho tiempo y morian de ganas por verla, rapidamente entraron buscano en cada rincon de la estructura pero no daban con ella, esto comenzo a preocupar un poco a los hermanos, sin embargo recordaron que aproximadamente a esa hora solia ir al mercado donde compraba suministros ademas de saludar a las personas del pueblo, por lo que se pusieron en marcha rapidamente hacia ese sitio, tomando el control Reinhardt como solia ser la mayor parte del tiempo.

Asi pues el albino llego hasta el mercado pero no encontro rastro de Ryo, sin embargo escuchaba entre la muchedumbre hablar del sacerdote que era un fraude y como alguien la habia rescatado, en ese momento Reinhardt se preocupo y Raynard se molesto, habian descubierto el secreto de Ryo, aquellos pueblerinos asquerosos habian intentado matarla, asesinar a su muje, Raynard solo decia dentro de su cabeza "matemoslos a todos" — primero encontremos a Ryo — responde a Raynard para luego elevarse por los cielos sin preocuparse por los pueblerinos quienes gritan asustados llamandolo demonio, rapidamente comienza a volar por todo el publo buscando a su mujer, hasta que da con ella en un callejon oculto, pero no estaba sola, Natalia estaba con ella.

Rapidamente Reinhardt aterriza junto a ellos — Ryo... tanto tiempo, me es muy grato saber que te encuentras bien — Reinhardt se acerca abrazandola con fuerza, mirando de reojo a Natalia — indago que fuiste tu quien la rescato... te lo agradezco — comenta Reinhardt mirando a Natalia a los ojos — debere presentarlas, Natalia ella es mi mujer Ryo, Ryo ella es... es... pues... mi madre — dice serio, ya que incluso para el mismo le causaba conflicto ese hecho, no entendia como es que esa mujer se habia fijado en su padre y como este en ella, pero... ahora que se veia reflejado en Ryo, entendia que no debia juzgar ese tipo de cosas cuando el estaba pasando por una situacion similar.

"momento de la venganza" dice Raynard dentro de la cabeza de Reinhardt, entonces la mano izquierda del albino se desprende de la mascara, soltando enseguida una onda de aire y comienza a elevarse — sucias bestias cobardes, que atacan en grupo a una criatura indefensa, su error mas grande hoy y motivo de su muerte, es por haber intentado eso con nuestra mujer, borrare este maldito pueblo de porqueria — todas las personas que lograron escuchar el mensaje, lo cual fue casi todo el pueblo ya que gracias a su poder hacia que el aire transportara sus palabras por todos los rincones posibles, llegando tambien a oidos de un albino con gabardina roja que estaba tranquilamente disfrutando de una pizza por la calle

— Madre, por favor, cuida de Ryo no quiero que mi poder la lastime, tu eres fuerte asi que esto no sera nada para ti — le sonrie de una forma malevola, similar a la sonrisa de Joker cuando iba a hacer algo devastador, entonces aun flotando extiende sus manos comenzando a crear un fuerte tornado, el cual desprendia rafagas de aire cortante, comenzando por pequeños rasguños en las pieles de las personas, rapidamente todos corrieron a esconderse dentro de sus casas, pero el viento se hacia cada segundo mas fuerte, en una de esas casas se encontraba Maximilian abrazando con fuerza a Anita protegiendola — malditos fenomenos hijos de perra que no hay un solo lugar normal en este mundo — recrimina con fuerza abrazando mas a la pequeña Ana, sintiendose misarable ya que el fue quien vendio a la sacedote y el causante de esto — debi aceptar someterme a los experimentos... asi tendria poder para cuidarlos — beso en los labios a Anita mientras la sigue arropando entre su cuerpo

Desde el cielo Amadeus y Leandro observan todo — vaya pero que desgracia, hicieron enfadar a Raynard, es una lastima yo queria conocer el pueblo... un momento, ¡MADRE ESTA ALLI! — enseguida Leandro se lanza hacia el punto donde esta Raynard, aterrizando sobre el tejado al lado del hermano flotador, mirando hacia abajo a Natalia en una esquina, recibiendo cortes — ¡DETENTE RAYNARD LA ESTAS LASTIMANDO! — suplica desesperado dando un salto para ponerse frente a Natalia extendiendo sus brazos para protegerla — no dejare que dañe tu hermosa piel Madre... ¡RAYNARD DETENTE! — al sentirse ignorado y viendo como aumenta el tornado, llegando a cortarle a el mismo lo sufieciente profundo para sangrar, decide chocar sus manos aplaudiendo.

En ese momento todo se vuelve negro y aparece frente a Raynard un pequeño niño en short de cabello blanco mirandolo serio, el niño entonces se le explota la cabeza, muriendo frente a el, dos segundos despues otro niño igual, a este le explota el pecho sacandose las tripas, tres segundos y un niño mas, al cual le explotan las extreminadades — dentente, detente maldita sea, no hagas eso... ¡PARAAAAAAAA! — grita con mucha fuerza Raynard y entonces se comienza a descontrlar su poder, mientras las ilusiones siguen — jum... ese idiota solo empeorara las cosas — menciona Amadeus y se lanza cerrando los ojos, entonces localiza a Leandro dandole un golpe tan fuerte en el estomago que le saca el aire desmayandolo, rompe la ilusion y deja a Leandro en el piso

Raynard entonces voltea mirando con furia a Leandro, pero antes de que haga algo, aparecen cientos de cadenas negras rodeando a Raynard inmovilizandolo por completo haciendolo caer al piso, poco a poco el tornado comienza a desapaecer aunque ya habia causado muchos destrozos, en ese momento aparece Slevin con la mirada seria caminando por el largo callejon acercandose a sus tres hijos, su esposa y la otra extraña — Raynard... Reinhardt... han causado un gran destrozo, no vinimos a este pueblo para eso — Raynard iba a decir algo pero antes de que saliera una palabra, es golpeado con fuerza por Slevin usando un fuete negro que le hace sangrar la boca con un solo golpe

— Lastimaste a tu madre, ¿te parece que solo por ser resistente esta bien que no te importe su salud?, el que pueda curarse no la convierte en alguen por la cual no se deba preocupar... somos familia, si no aprendes eso, nunca podras ser capaz de cuidar a quienes te importan — dice serio acercandose ahora a Natalia verificando sus heridas, aun tardaba en sanar y luego observa a la joven de cabello negro — tu debes ser Ryo... bienvenida a la familia Bloody Smile — al escuchar eso, Raynard se gira observandola, manteniendose ya tranquilo mientras Amadeus se acerca colocando con cuidado el cuerpo de Leandro a un costado y le coloca la mascara a Raynard, para que un Reinhardt calmado aparezca — el es mi padre y ellos mis hermanos —

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Miér Oct 03, 2018 11:52 pm

La joven sacerdotisa mira con desprecio al licántropo, quién se queda en el piso, contrariada. Escucho entonces la voz del primer hijo dirigiéndose a ellas, fue cuando se colocó de pie. No sabía que se conocían y ciertamente estaba muy confundida. Mientras tanto Ryo intentaba quitárselos de encima -¡Suéltenme demonios!- levantó la voz, dejando a la albina aún más desorientada.

-¡Los sabía, eres un demonio!- le grito a la de ojos rojos la de cabello negro –Maldigo toda tu descendencia- Expresó con mucha emoción, no era para menos, perdió su hogar, su cargo, su trabajo, el respeto de la gente y su cariño. Ahora sabía que tenía algo creciendo en su interior, al ser tan religiosa eso le causaba un gran conflicto.

La loba seguía contrariada, no sabía porque le era tan fácil para todos odiarla, ella le había salvado la vida. En ese momento su hijo A se transformó en su hijo B, el cuál le encargó una importante misión, cuidar de su mujer. La licántropo no se negó, quería agradarle así que una vez empezó a atacar ella abrazo a la contraria protegiéndola con su cuerpo. Este recibía cortadas, una tras otra. Entonces su hijo Leandro apareció para ayudarla mitigar el dolor, los cortes no desaparecían, tardaban en desaparecer aún.

- ¡Basta! ¡No los mates! - gritaba con fuerza Ryo mientras derramaba lágrimas y dejaba que la contraria la protegiera. Sin embargo, algo hizo que los cortes se hicieron más profundos en su piel blanquecina, gruño mientras resistía, tal vez si cuidaba a su mujer la quería como madre.

-Amadeus- Murmuró la peliblanca mientras lo veía golpear a Leandro dejándolo desmayado en el piso. No supo que más hacer, solo protegía a la chica que seguía llorando, la abrazó maternalmente hasta que todo paró.

Apareció Slevin regañando a los primogénitos y controlo la situación. La albina soltó a la contraria para caer de pompis, le ardía la espalda, los antebrazos y las piernas horrores; solo guardó silencio, dejando que el pelirrojo la examinará, aunque estaban enojados con ella por el motivo de Leandro.

-Slevin… estoy bien- Murmuró la peliblanca para ponerse de pie, estaba seria, tenía su ropa empapada de sangre y sólo consiguió caminar lentamente, no parecía lastimada, sólo emocionalmente, era como si la hubieran olvidado. Como si ella no importará. Si no fuera por Leandro, en ese momento, estaría muy afectada.

-¿¡Bienvenida!? Ustedes son demonios, no pretendo ser parte de esto…- aun cuando dijo eso, todos se fueron al circo. La albina permaneció en silencio mientras se colocaba las vendas después de limpiar sus heridas. Después iba a la habitación de Ryo quién había hecho un destrozó en el lugar.

En otro lugar, Anita estaba asustada y temblaba mientras decía "No" una y otra vez, llorando amargamente, sintiendo que se le iba la vida, o por ella, sino porque el padre de su hijo estaba siendo lastimada, aunque después de unos minutos todo regreso a la normalidad y ella se aferró al carcelero -¿No?- Intentaba decirle que si estaba bien.

Volviendo con la loba y la sacerdote.

-¡Tú!- le grito la de pelo negro. Aun la loba no entendía su comportamiento, así que dejaba que hablara -¡Esto es tu culpa! Tú y tu vientre maldito- Le levantó la voz, dejando a la contraría un tanto perturbada –Nació de tus entrañas, eres Lilith, un demonio, una cualquiera que engendró diablos para destruir la buena voluntad de los hombres… eso eres ¡Recibirás tu castigo! - Natalia se sentía dentro de un programa de comedia, sólo que no le causaba risa nada de lo que decía la contraria.

-No seas ridícula- respondió con extrema frialdad, la de ojos violetas permaneció muda, no esperaba que realmente le dijera algo, antes parecía tan sumida – Mi nombre es Natalia, soy una licántropo, no tengo hijos, no puedo tenerlos. Aquellos hombres que dices… tienen buena voluntad, intentaron quemarte viva, mi hijo tenía derecho de defender a quién ama-  expresó con seguridad, era una loba y esas cosas se le hacían lógicas.

-Ellos… tenían derecho…- Expresó confundida la mujer embarazada para sentarse en la cama lentamente, recordó ese momento en que casi iba a ser incinerada.

-No digas tonterías- refutó la peliblanco para tomar una almohada y acomodarla. El problema es que se acercó mucho a Ryo y esta levantó una de sus manos para sacar un bastón, el mismo que usaba para controlar las gárgolas; con este apunto justo en el cuello a la loba quien dejó de moverse, sintiendo la punta de esa arma a escasos milímetros de su piel.

-Demonio… todo tu cuerpo huele a magia oscura, eres maldecida. Has dicho que eres una licántropo, apuesto que has sido abandonada. Una cachorra adoptada por un grupo de demonios, sumisa a ellos. Jamás tendrás hijos, dios jamás te permitirá cargar a tus cachorros, serán unos adefesios… como estos supuestos hijos tuyos… yo soy la hija sagrada de dios y tus manos repugnantes no deben tocarme- la peliblanca tembló, sin querer colocó sus manos en su vientre, se sentía vacía.

-Retráctate - expreso la de ojos rojos, estos brillaron espectralmente. Había asustado a la humana, quién empezó a temblar despavorida – Mis hijos son maravillosos, no salieron de mí, no llevan mi sangre, pero daría mi vida por cada uno de ellos. Son frágiles y sólo añoran… -Permaneció callada, no quería decir algo triste –No permitiré que se sientan como yo- Explicó, más Ryo arrugó el ceño, no confiaba en ella y lo hizo saber, agitó el báculo para entonces aparecer en esa habitación una gárgola, rompiendo la ventana, había caído encima de la loba quién aún no se había recuperado. Este le rasgó el escote a Natalia, para después golpear su pecho, al ser de piedra casi le rompe las costillas. Gracias a toda su voluntad la joven lanza al extraño ser de piedra por donde salió, colocó su mano sobre su pecho mientras respiraba con dificultad.

-Soy una víctima, estoy secuestrada, pero yo- la joven tocó su vientre, se sentía atacada por la peliblanca – Si puedo tener hijos- esto había rematado a la loba quién, simplemente no pudo más y salió de la habitación tapándose el escote con los brazos. Pasando por todo el mundo que escucho el espectáculo. Estaba sudando frío mientras le costaba respirar, esa joven sabía tocar los puntos más sensibles de la licántropo.

Se bañó, se hizo la dormida y en la mañana preparo el desayuno, quería estar sola y al mismo tiempo no podía, estaba en las nubes. Claro que estaba en medio de una tormenta, estaba ahí esperando que le cayera un rayo, tenía demasiada mala suerte. Tenía la ropa muy pegada a su piel, tanto que podía ver su cuerpo, aunque no se vieran los detalles en sí. Estaba abrazando sus piernas, oculta detrás de un pequeño muro,ocultando su rostro entre sus rodillas, pensando que si hubiera sido la madre del primogenito la querrían.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Vie Oct 05, 2018 2:42 am

Despues de aquel alboroto causado en el pueblo todos se habian marchado una vez mas hacia la carpa del circo, flotando sobre una gran nube, atrapados en una tormenta en esos momentos, Reinhardt/Raynard habian decidido llevarse a Ryo con ellos, ya que de otro modo no estaria a salvo, todos los del pueblo la querian muerta al sentirse engañados, ademas de que tambien el ser de cabellos blancos la querian tener con ellos a su lado, aunque la joven sacerdote se encontraba demasiado renuente de estar con ellos, en especial por la familia que estos tenian, se sentia fuera de lugar rodeado de lo que ella creia eran demonios, por ese modo ella se encontraba tan a la defensiva, despues de todo fue criada con la creencia de que los demonios eran seres malvados que debian ser destruidos por el bien divino

La mañana de ese dia transcurrio con normalidad o al menos lo que puede ser normal para esa familia, por la mañana todos se ocuparon de sus cosas, Reinhardt hablaba con Ryo tratando de mantenerla calmada, pero ella insistia en querer matarlos a todos, asi pues llego la hora de la comida, justo a tiempo ya que Joker habia regresado de hacer lo que fuera que hacia en las mañanas, camina por las areas de la carpa hasta llegar con Natalia observandola aferrada a sus piernas, asi que el arlequin se coloca frente a ella inclinandose — tengo una idea Nat-chan, es arriesgado pero podria funcionar — sonriendo le toma las manos alejandolas de sus pies — funciono, tus pies no se desprendieron de tu cuerpo, el pegamento surtio efecto, ya no tienes que sostenertelos mas jajaja — comienza a reir, para el aquella escena de Natalia era como cuando usando pegamento, alguien une dos piezas y se tiene que quedar presionandolas por un rato hasta que dicho pegamento funcione

Los cascabeles se mueven con fuerza mientras rie, produciendo un tintineo que se escucha por todos los pasillos del circo, el pelirrojo aun sujetando de ambos brazos a Natalia la levanta del piso para acercarla a el, sonriendole le da un beso en los labios, metiendo un poco la lengua dentro de su boca, solo lo suficiente para que ambas puntas se toquen, despues de eso se separa mirandola — vamos a la mesa, aunque seria mejor si la mesa viniera aqui... pero si viene aqui, los demas tambien tendrian que venir, entonces si quiero que vengan debe venir la mesa, pero si no quiero que vengan pero la mesa si venga, debo hacer que venga a escondidas y wow un relampago esta lloviendo fuerte — dice sonriente mirando por la ventana un relampago que cae con fuerza casi rozando la carpa del circo, sacudiendolo ligeramente

Tomandola entre sus brazos la lleva hasta el comedor donde se encontraba la gran mesa, Joker se acerca a un extremo y toma el mantel, lo levanta con fuerza para luego dejarlo caer cubriendo nuevamente la mesa, lo levanta una vez mas esta vez apareciendo la comida que Natalia habia preprado, ya servida en la vajilla y repartida para todos, lanza el mantel a un lado y toma asiento en el extremo, en la zona principal, a su lado hace que se siente Natalia, ya cerca de ellos los mas pequeños Lo, La y Sledge, repartidos a lo largo de la silla se encontraban los demas, Sly con Branwen de un lado mostrandole unos broches para el cabello que se compro, Jester a su otro lado mostrandole un juguete de cocodrilo con dientes hechos con puntas de espadas, el cual hace morder a Sly, quien voltea furioso y le da un fuerte golpe a Jester, causando la ligera risa de Branwen mientras Jester se queja de que puede darle un derrame cerebral por tanto golpe, a lo que Sly responde con un "para eso debes tener cerebro primero"

Cerca tambien en la mesa, #4 da un poco de su comida a su escorpion mascota que esta siempre sobre su hombro, Leandro por su parte parece extrañamente demasiado quieto en su asiento, sentado sin hacer nada raro, en especial sin voltear a ver hacia su madre, lo cual era raro dado el atuendo tan señido a su cuerpo que estaba usando, asi que Amadeus cierra el ojo, toma el tenedor y lo lanza a un costado de Natalia con mucha rapidez, causando que la brisa le mueva los cabellos a esta, pero mas importante, clavando a Leandro a la pared por la manga de su camisa, el tercer hijo estaba nuevamente morboseando a su madre, valiendose de sus ilusiones para que nadie lo viera, Leandro intenta safar su manga de la pared y una carta le rosa el cuello, haciendo que abra mucho los ojos, Joker solo le sonrie mirandolo, entonces Leandro sonrie como un niño al cual descubrieron haciendo algo malo, se resigna y vuelve a su lugar

Finalmente, Reinhardt junto a Ryo discutiendo de que ella no queria estar alli, que no pensaba comer con unos demonios, justo cuando ella pronuncia esa palabra, se escucha una melodia tenebrosa en el circo, lentamente entra Kuriban tocando su flauta guadaña acompañado por Piroro sentado sobre el hombro de este, ambos habian estado ausentes desde lo sucedido en la cabaña y de repente aparecian en la carpa — llegamos en el momento adecuado — dice Kuriban mientras Piroro salta sobre la mesa, en un espacio que estaba libre, como si Joker supiera que ellos iban a llegar, Kuriban toma asiento frente a Ryo — me parece que no hemos tenido el gusto señorita, mi nombre es Kuriban y el es Piroro — el pequeño mago salta hacia Ryo mirando de cerca el baston — magia, magia, aqui hay magia — dice Piroro con su tono de voz chillon

— Buen chico... sabe señorita, en algunos pueblos, en muchos en realidad, a quienes usan magia se les conoce como demonios — dice serio mientras con toda calma come un poco observandola — mas sin embargo, si nos vamos al termino demonio como tal, aqui mismo no se encuentra ninguno, tenemos dos hechiceros y una aprendiz — observando a la pequeña La — cinco guerreros y un aprendiz — observando ahora a Lo y Sledge — tres domadores, uno de ellos dormido — sonrie tranquilo haciendo una pausa para comer — dos creadores — le sonrie a Jester y Branwen —y dos causantes del caos... pero ningun demonio, una señorita tan linda no deberia creer que algo tan simple como lo desconocido se pueda catalogar solo como "demonios" — Reinhardt toma en ese momento la mano de Ryo cuando ve como Kuriban levanta su guadaña y su otra mano la coloca sobre su mascara

Sin embargo dos naipes vuelan rapidamente, uno clavandose frente al plato de Kuriban, casi dañando a Piroro quien estaba comiendo de ese plato y el otro frente al de Reinhardt — dejaremos la platica para otro momento, sera de mala educacion y una falta de respeto a nuestra anfitriona la señorita Natalia, el no degustar la comida caliente — asiente con la cabeza Kuriban mirando a Natalia casi como si se disculpara, Reinhardt voltea haciendo el mismo gesto y comienzan a comer, los niños alabando que estaba delicioso, mientras Joker comia como desesperado usando una sola mano, con la otra tenia bien abrazada a Natalia pegandola a su cuerpo, practicamente reteniendola, como si pensara que ella quisiera huir

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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por Gray Wolf el Sáb Oct 06, 2018 11:32 pm

La de cabello negro volteo a ver a Kuriban con furia, no quería estar ahí, simplemente le echaba la culpa a esa familia todo lo que le estaba ocurriendo. Más parecía ser defendida aquella albina por todos, lo cual la hacía sentir como una minoría. Lo cierto es que lo era. Una vez le dio una lección a la sacerdotisa esta se levantó de un golpe para poder ir a su habitación, más no fue dejada. Aquel ser que la violaba todos los días la tenía tan aferrada como los personajes pelirrojos tenían a Nat.

Pasaron los días, la loba intentaba acercarse a Ryo, está por su parte la alejaba, le decía que era un pecado, un ser que no debió existir, tener a dos hombres era bigamia, que era una bazofia al ser hija de un demonio y un ángel. La loba estaba cansada emocionalmente y estaba en su habitación mientras abrazaba sus piernas, no estaba llorando, solo estaba triste y el clima inclemente los obligaba a mantenerse en tierra.

Había miles de situaciones que le peliblanca salvaba a Ryo, ella intentaba huir con unas de sus gárgolas. Estos obviamente eran destruidos por el sistema de seguridad que tenía la carpa, la peliblanca brincaba para atraparla antes de que pasara algo. Ella amenazaba Joker, Nat se metía en medio y a veces ella recibía los cortes que la contraría provocaba. Tenía temperatura, ella se encargaba de cuidarla... no tenía efecto la contraría parecía odiarla cada vez más.

Liberó un suspiro mientras escuchaba las discusiones de la pareja. Era una loba, podía percibirlo. Se levantó para caminar por los pasillos del circo, era extraño, puesto que veía caras sonrientes y atemorizantes pegadas en la pared de líneas de colores, todo era muy colorido y aun así daba escalofríos.

-¿Por qué no me dejan ir?- gritó de repente la sacerdote en un cuarto aparte -No quiero estar aquí. Ustedes son… pecado- Bajó ligeramente la cabeza mientras se sonrojaba. Estaban muy cerca de ella. Aún no les había dicho a los contrarios que estaba embarazada y siempre mantenía una venda que comprimía su estómago, algo que podía afectar al bebé en unas semanas más.

Levantó la mano para conjurar su báculo. Entonces tres gárgolas aparecen atacando al contrario para salir corriendo de su habitación dónde choca contra Nat, cayendo las dos. Ryo la miró con los ojos violetas llena de lo que parecía miedo, la albina entonces recordó lo que sintió cuando Joker la había secuestrado por primera vez. Pavor, confusión, miedo. Aunque Reinhardt y Raynard no eran locos, ellos la procuraban, no la lastimaban físicamente, por lo cual el terror que experimentó la licántropo era mucho más fuerte sin duda alguna.

-¿De verdad quieres huir?- preguntó Nat al ver como la contraria se levantaba señalándola con el báculo.

-¿¡Acaso crees que quiero esto!? ¿Qué quiero engendrar al mal? ¿Qué quiero estar confinada? No, no lo haré. Ya seré... castigada por dios...- Se le escaparon las lágrimas, se tapaba el rostro dejando que las gotas cayeran en las palmas de sus manos dejando caer el báculo -Ya nadie me quiere, nadie me estima, estoy siendo castigada y todo... todo ¡POR TU CULPA!- La mirada violeta miraban fijamente a los rojos, era el calor sofocante contra el frío desmedido.

Nat por su parte simplemente ladeo el rostro para ponerse de pie y acercarse, más la contraria la golpeó con su arma en el estómago, obviamente esto le dolió a la contraria, pero en vez de alejarse, se acercó lentamente dejando que el filo de los bordes de aquel instrumento se clavara en su estómago. Esto había conmocionado a la contraria, intentaba por todos los medios zafar su báculo, pero la contraria la sostenía.

-Tu manera de ver las cosas… es vacía y triste- Murmuró la peliblanca mientras recordaba a su madre, sonriéndole con dulzura – No te has puesto a pensar pero que tal... si tal vez estás siendo bendecida y no lo habías notado- Se acercaba cada vez más a la contraria. La sacerdotisa temblaba al mirar esa acción, era como un sacrificio, como si quisiera entrar en su círculo - ¿Por qué no pensar que tu dios te bendijo? ¿Qué tal si el mensaje es diferente? ¿Qué tal si es un premio? - la mujer devota a su religión cayó de pompis al ver a la contraria empalada, una gota de sangre caía por su comisura mientras le sonreía lo más dulce posible.

- ¿Qué dices? ¿Diferente? ¿Cómo esto puede ser mi recompensa? - preguntó tan conmocionada mientras sus lágrimas caían lentamente por sus mejillas. La contraria se arrodilló frente a esta más que nada por el dolor.

-Es muy duro, sentir el amor que no es para ti... es muy triste... No hay más preciado que… te amen… siendo tu - diciendo esto los ojos rojos se cerraron para dejarse caer. La humana la toma de los hombros para evitar que el arma terminara de perforarla.

-¡Ayuda!- Gritó Ryo mientras su arma desaparecía del interior de la desfallecida, la peliblanco no reaccionaba aunque sus heridas empezaban a regenerarse, no era a la misma velocidad así que perdía sangre a gran velocidad-¡Ayúdeme por favor!- gritó nuevamente, esperando que alguien salvara a la madre de los padres de sus hijos.

Al día siguiente Ryo estaba sentada frente a la ventana, quitándose las vendas. Se dirigió a aquellos que la violaban todos los días.

-Natalia siempre supo esto, pero hoy… les diré yo- La joven les entregó unos zapatitos tejidos, dos pares para ser exactos. Ella estaba sonrojada y miraba hacia otro lado -Además... quiero también decirle mamá a Natalia así que... hágase responsable y pidanme matrimonio correctamente- Ladeo el rostro la de cabello corto, esperando una respuesta.

Por otro lado, la albina había despertado, su herida no se veía, más por dentro le dolía un poco al caminar. Se puso de pie y se colocó un vestido largo que se le pegaba mucho a la cintura más la tela era suelta en la parte de sus pechos, así como de la falda. Estaba preparando el desayuno mientras pasaba por ahí y por allá, sus hijos intentaban detenerla y ayudarle, de hecho, más bien la obligaron a sentarse mientras ellos preparaban la comida, era como la chef y al parecer todos querían esconderla de sus padres.
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Re: El sonido de los tambores

Mensaje por The Bad Wolf el Mar Oct 09, 2018 1:26 am

Una sombra oscura se acerca al cuerpo de Natalia tomandola en sus brazos y la lleva hasta la recamara, alli este comienza a vendarla, la deja descansar despues de eso toda la noche. Por la mañana La, Lo y Sledge hacen todo lo posible para que su madre no se acerque a la cocina, como pudieron los tres comenzaron a preparar el desayuno, Sledge ayudaba con las cosas pesadas ademas de bajar ingredientes que estaban altos, mientras que Lo y La se guiaban por un viejo recetario que tenian en uno de los cajones, los mayores aun no despertaban o estaban en sus habitaciones, Sly seguramente estaba dormido debido a su tarea de vigilar por las noches el circo, aunque esta era una tarea que recaia en Slevin, pero este veia a bien que Sly tambien lo hiciera, asi se acostumbraria para cuando tomara el control de proteger a la familia oficialmente.

Reinhardt y Raynard por su parte se encontraban en su habitacion junto a Ryo, la cual les entrega dos pares de zapatitos tejidos, a los pocos segundos Reinhardt reacciona, aunque Raynard no parece entender del todo "que carajos significa eso, por que pones esa sonrisa de estupido" comenta Rayard — ¿no comprendes Raynard?... seremos padres — comenta feliz Reinhardt corriendo hasta Ryo abrazandola cargandola con cuidado, mientras Raynard hace todo un alboroto tambien en el interior de su cuerpo, gritando emocionado sumamente feliz, Reinhardt la besa en los labios mientras sigue cargandola, para despues con mucho cuidado volverla a bajar hasta tierra — deberas cuidarte mas de ahora en adelante y claro nosotros te cuidaremos... mejor dicho, los cuidaremos a los tres — se inclina dandole un dulce beso en la barriga y despues toma suavemente su mano mirandola a los ojos — Ryo... ¿aceptarias ser nuestra esposa? — pregunta mientras la mira directamente a los ojos

Mientras tanto los tres menores continuaban cocinando, pronto el aroma de dicha comida empezo a hacerse presente por la carpa del circo, el primero de todos en ser atraido por dicho aroma, fue Jester, quien como en caricatura fue despertado por el aroma, casi era como si flotara por la habitacion, bajando los escalones con los ojos cerrados, curiosamente a pesar de esto no llego a caerse ni una sola vez, siendo que estando con los ojos despierto se caia a cada rato. Jester fue guiado por el aroma hasta la cocina pasando junto a su madre con los ojos abiertos, caminaba de puntas por lo que casi parecia flotar, cual escena clasica de personaje en una caricatura, La mira sonriente a su hermano y lo golpea suavemente en la frente para sacarlo del trance, diciendole que ya casi esta lista la comida pero aun falta

En otra habitacion, Leandro dormia placidamente, estaba agotado por estarse masturbando toda la noche creando ilusiones de su madre donde se desnudaba y le bailaba entre otras cosas mas obscenas, por su parte numero 4 venia bajando las escaleras, acariciando a su pequeño escorpion mascota sobre su hombro, sonriendole suavemente a su madre se sienta junto a ella observandola — buenos dias Madre, luces un poco cansada, deberias dormir mas por las noches — comenta sonriendole calmadamente mirando de reojo hacia la cocina — veo que los pequeños estan cocinando, habria preferido tu desayuno pero apuesto a que lo haran bien — sonrie con dulsura mientras un par de mariposas salen volando detras suyo hacia la cocina. Al poco rato aparece Branwen con un hermoso vestido rojo y un liston negro a modo de cinto, con un broche de calavera metalica en su cabello, dando pequeños saltos por los escalones

— Buenos dias a todos — dice sonriendo para acercarse a su madre dandole un beso en la mejilla — que lindo vestido tienes puesto Madre, ese tono te va perfectamente, combina con tu tono de piel y cabello — le menciona sonriendole amablemente, mientras en la cocina ya estan por terminar el desayuno, habrian terminado antes pero Jester a todo momento interrumpia al querer comerse todo lo que estaban preparando, tenia que ser sometido por Sledge quien lo sujetaba con fuerza para impedir que arrasara con toda la comida que estaba por ser servida, aunque aun faltaban unos cuantos miembros a la mesa, sin contar los que aun no salian de su habitacion, restaban Amadeus, Joker, Kuriban y Piroro, los cuales habian salido desde temprano a pesar del clima

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Re: El sonido de los tambores

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